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Un meme. Un espejo

Por Paulina Macías Nuñez /

13 dic 2021

Los ojos puestos ahí en uno de los tercios de la cara nos ubican, nos conectan con el exterior, nos permiten el trabajo, el disfrute, la lectura.  Los ojos nos decoran y hasta hay quienes dicen que dejan ver nuestras esencias. No por nada son el órgano portador del sentido al que comúnmente atendemos más.

Hacen casi todo.

Pero su tragedia es el casi. Nos dan todas las posibilidades de ver e incluso de vernos -los brazos, las piernas, el sexo, el pecho. Los ojos nos dejan acceder a todo el mundo que sucede fuera de nuestros cerebros menos a algo tremendamente cercano y vital para nuestra identidad: nuestra propia cara.

Para ver y conocer nuestro rostro, necesitamos un mediador: un reflejo, un retrato, un espejo. Nos conocemos a partir de una imagen invertida que nos devuelve el espejo que sirve siempre de interfaz entre los ojos y nuestros rostros.

La primera vez que me perforé la nariz, llegué al local y me preguntaron de qué lado quería mi arete. Lo pedí en el lado derecho. Me pareció obvio. Y cuando la amiga con la que iba eligió el lado izquierdo me di cuenta que ese era el lado que yo quería, el que me gustaba ver en otros rostros. Sólo que el mío lo conocía al revés.

No es difícil pensar que es esta característica de nuestra fisonomía la que incide en la dificultad de definir nuestras identidades (incluso la dificultad teórica de definir el concepto mismo).

Al igual que en mi experiencia adolescente, Castells afirma que  la definición de la identidad comienza por la negación. Sabes primero qué no eres y luego te enteras de lo que eres, a qué o a dónde perteneces. Incluso en los primeros años de vida, los niños organizan categorías mentales que les permiten identificar por negación a seres y objetos: veo un ser peludo que no es mi papá, porque es de color distinto, que no es el sillón, porque se mueve….ah! es mi perro.

Esta experiencia se parece de alguna manera a la experiencia de la mirada. Nuestros ojos saben que somos (o nuestro rostro es) todo lo que no vemos. Yo no soy el pájaro afuera de mi ventana, ni el auto en el que me llevan a la escuela. Yo no soy la cara de mi hermana, ni la de mi perro, ni la de mi papá.

Tal vez por eso los espejos tienen fama de veraces, objetivos, auténticos (aunque claro, los hay torcidos,  de los que engañan y hechizan, pero ese es tema de otro ensayo).

En la virtualidad, hay muchos dispositivos que emulan la función del espejo. Los obvios, el celular mismo, la pantalla apagada, la cámara que nos regresa nuestras selfies como espejos paralizados. Y hay otros, menos físicos, más llenos de bites. El MEME incluso en la forma en la que se escribe es un espejo; uno medio anómalo, tal vez el bueno sería MEEM o \ ˈmēm  \ como se pronuncia en inglés. Igual importa poco. El meme espejo, el meme reflejo del alma, el meme recurso para la identidad es el tema de este ensayo.

Un meme según Richard Dawkins es la unidad más pequeña de una idea. Unidades discretas del conocimiento, los memes son a la cultura lo que los genes son a la vida. Y yo quisiera atreverme a sugerir que los memes son también un recurso para la conformación de la identidad –individual y colectiva. De ahí su gran potencial para ser virales.

Hace unos años participé en un proyecto antropológico que buscaba hacer un diagnóstico cualitativo y cuantitativo en una zona particular de Querétaro: el área que se encuentra dentro del perímetro que dibujan el Cerro del Zamorano (en la frontera con Guanajuato), el Cerro de El Frontón (en la parte septentrional del municipio queretano de Cadereyta) y la Peña de Bernal (que no necesita aclaraciones en paréntesis). Ahí adentro viven los herederos de la cultura Otomí Chichimeca del Semidesierto Queretano que, tal vez por exclusión, tal vez por pobreza, seguramente por fuerza vital de quienes la viven y un poco más porque la Peña misma ha sido una barrera (o un guardián) que hace que todo contacto, interés político e invasión no llegue hasta su valle, sus costumbres se mantienen vivas. Esto fue reconocido por la Unesco con una declaratoria de Patrimonio Inmaterial en 2009 y el diagnóstico en el que participé era un esfuerzo por crear un plan de manejo que involucraba a quienes  viven la cultura y los protege de los riesgos que implica no sólo la urbanización y la modernidad, sino la declaratoria misma.

En las muchas encuestas y grupos focales que sucedieron participaban las personas de la comunidad con cargos ejidales, cargos en la comunidad (mayordomos, encargados de hacer pan ritual, dueños de capillas oratorio en donde se llevan a cabo  fiestas) o cargos políticos, como delegados. Todos eran bastante adultos y muchos andaban más bien pasando los sesenta. En las sesiones y conversaciones  siempre nos decían que los jóvenes no estaban interesados en la tradición, que costaba que fueran a las danzas y a veces no tomaban los cargos comunitarios; incluso decían que algunos terminaban migrando y no había quien recibiera las responsabilidades de las fiestas. Eso nos decían y eso les preocupaba.

Luego, entre que visito la zona seguido y que por incrédula o por colgarme de una esperanza de que las tradiciones de esa zona no se van ir con todo el polvo que el viento levanta en ese valle desde que abrieron una carretera con menos curvas para llegar, encontré una página de MEMES sobre Tolimán –el municipio que abarca casi todo el perímetro del que hablo arriba- en Facebook: The Mother of Tolimán. Luego encontré otra: Cotorreo en Tolimán. Pensé que los mayordomos, los delegados y los cargueros podrían dejarse de preocupar (tanto). 

Esas dos páginas de memes, videos y noticias de Tolimán son a mi parecer un esfuerzo identitario, un espejo que ellos mismos crean y distribuyen para mirar lo que son. Los memes que publican ahí además de hablar de asuntos actuales relacionados con lo que sucede en la zona (cuando inauguraron la carretera nueva, publicaron un meme con una caseta fake), muestran todos los elementos que el Expediente Técnico de la Unesco que otorgó a la cultura Otomí Chichimeca el estatus de patrimonio intangible de la humanidad menciona como observables: los Cerros sagrados, La Peña de Bernal, Peregrinaciones, Fiestas comunitarias, ChimalLengua, Capillas familiares.

Y aunque estas páginas no se viralizan por millones, parecen ser relevantes para la comunidad. Con poquito más de once mil seguidores entre las dos páginas en una población en la zona que ronda en los treinta mil habitantes, los memes que inventan y reinventan sobre las danzas, los cerros y las  les llegan al a más de un cuarto de la comunidad de la comunidad, el treinta y seis por ciento, de hecho (aunque seguramente muchos de sus seguidores, como yo, no son de allá). 

Comencé a seguir esas páginas en 2018 y visito la zona cada semana desde hace un año. Yo no nací ahí, ni comparto su cultura y sus tradiciones, pero las visitas al mercado, las conversaciones con quienes organizan las fiestas, la costumbre de ver el paisaje desértico que abraza estas formas de vida me convidan de la emoción de entender el chiste, la situación o la broma a la que se refiere cada nuevo meme que publican. Pienso que debería de profundizar; animarme a romper el rol de voyeur y preguntar qué hacen, en qué trabajan y en donde viven quienes administran esas páginas y cuántos años tienen. Y si van a seguir haciendo memes cuando pasen más años, más cosas, cuando se animen a heredar la responsabilidad de hacer el pan ritual, de organizar la danza o de subir el Chimal. Pero no me animo. Y no sé por qué.

Tal vez ni me toca, no quiero ser una investigadora más que pregunta y escribe y se va. Pero la mayoría de las veces pienso que es porque cuando veo la página y voy al tianguis de San Pedro y busco en la cara de cada unx de los tolimenses con los que me topo una clave que los revele como creadores de The Mother of Tolimán me siento tan conmovida como cuando miro a mi hijo frente al espejo, entendiendo de a poco que eso que le devuelve el espejo es su cara. Es él.

 

Referencias

Castells, M. (2004) La era de la información. Tomo 1. Economía, Sociedad y Cultura.

Siglo XXI. España

El Podcast de Memes. Capítulo: Cómo nace un meme. Publicado el 24 de noviembre del 2019. Disponible en línea en https://anchor.fm/elpodcastdememes/episodes/El-Podcast-de-memes-Como-nace-un-meme-e963jc

Invisibilia Podcast. The power of categories. Publicado el 6 de febrero del 2015. Disponible en línea en https://www.npr.org/programs/invisibilia/384065938/the-power-of-categories

Revilla, Federico. Diccionario Iconofráfico. Grandes Temas. Cátedra. 6ta Edición. España.

The Mother of Tolimán. Creada en 2017. Consultada el 19 de abril del 2021 Disponible en línea en https://www.facebook.com/lamadredetoliman/photos/?ref=page_internal

V.V.A.A .(2009) “Lugares de memoria y tradiciones vivas de los pueblos

Otomí-Chichimecas de Tolimán” (2009) Expediente Técnico de Declaratoria de Patrimonio

Intangible. Unesco.

Paulina Macías Nuñez

Coordinadora de la Galería Libertad en Querétaro.